La Cuerda
Seca
es una venerable especialidad cerámica que remonta sus
orígenes allá por el siglo XI. Su técnica
de esmaltado recuerda a los esmaltes Cloissoné, aunque
en ella los tabiques, aunque en ella los tabiques que separan
las distintas partes del dibujo y color están realizados
con una pintura gras que hace de barrera de contención
al esmalte